0618Escucha

Hola a todos una vez mas, este es el último “Escucha” antes de empezar vacaciones y, quizá, revisar el formato.

Nos acompaña un amigo de Zaragoza que seguramente muchos de vosotros conocéis, Jorge C. Callejas. Compartirá conmigo el escucha y les recomendará lo que ha estado escuchando este mes.

NATIRM

Este mes quiero compartir un músico que descubrí esperando que fuese mi turno en la peluquería. Escuché Jono McCleery – Ingenue (Emotional Remix); de los que me gustan a mi, con una voz increíble y que deja volar el alma, me enamoró.

Tras aparecer en mi vida Jono McCleery, no podía dejar de investigar sobre él y descubrí que había colaborado con Maribou State, los cuales me encantan, y aquí les dejo el tema “Say More” al que le puso voz en el álbum Portraits.

Un dato curioso sobre este compositor y cantautor británico es que nació sordo y pudo escuchar música hasta los 5 años. Empezó a tocar la guitarra de adolescente y su primer álbum lo pudo se editó gracias a un crowdfunding en 2008.

En 2016 editó “Pagodes Live” donde están solo el y su guitarra, un tandem mas que suficiente para poder disfrutar de este cantante donde con su voz nos transmite todo. Es imposible que suene más íntimo.

Espero que los disfruten!

Jorge C. Callejas

Me enfrento a mi primera “recomendación” para Geométrika FM con una mezcla de ganas y esa extraña sensación de tener unos cuantos temas desordenados en la cabeza de los que crees que se podría hablar y que sin embargo a la hora de ponerse a escribir ninguna idea parezca buena.

Finalmente me he decidido por hablar de una de mis bandas favoritas, el grupo de Detroit Wolf Eyes. Ay, Detroit, ¡si es que nos has dado tanto!

Descubrí a Wolf Eyes en 2013, cuando ya llevaban 15 de carrera (todo un early adopter). Fue a raíz del lanzamiento de su álbum ‘No answer-Lower floors’, el único que han sacado en solitario en el difunto sello De Stijl.
Su música es una mezcla hipnótica de noise y electrónica cruda. Actitud punk y experimental que se traduce en canciones sin estribillo, que empiezan porque tienen que empezar y acaban porque en algún momento tienen que acabar. Sus discos son, por lo general, los típicos discos que puedes escuchar en repeat tres veces sin cansarte.

Tras enamorarme de este ‘No answer-Lower floors’ y empezar a interesarme por el resto de su obra, descubrí que tenían más de 200 discos editados (WTF!), algunos distribuidos de manera relativamente amplia y estándar, muchos otros auto editados en el sello de uno de sus miembros, ‘American Tapes’ (que lleva editando noise desde los 90), y con distribución limitada. Discogs menciona 296 referencias a día de hoy. Entrar en su Bandcamp es un festival; si tienes un día de esos en los que no sabes qué elegir para escuchar en los auriculares de entre todas esas 43 recomendaciones que han aparecido esta semana en tu feed favorito, siempre puedes volver al Bandcamp de Wolf Eyes y escuchar algo elegida de manera completamente aleatoria; te aseguras escuchar algo fresco, interesante en mayor o menos medida, a veces también perturbador y desafiante. Es esto último lo que hace que, perfectamente, también puede ocurrir que no sea precisamente Wolf Eyes lo que el cuerpo te pida (a mí me pasa a veces, por mucho que les ame).

https://wolf-eyes.bandcamp.com/

De entre toda su inabarcable discografía que, por supuesto, no he escuchado al completo (ni me he acercado), mis dos álbumes favoritos a día de hoy son ‘No answer-Lower floors’ y ‘Strange Days II’. Este último es del año pasado y tiene dos únicos tracks de larga duración en los que se deshicieron de las vocales, en el caso del segundo incluyendo un instrumento clásico como el saxofón soprano, eso sí, interpretado de un modo que haría llorar a Kenny G. Son los dos discos que primero recomendaría escuchar, pero admito estar haciendo una selección básicamente random, simplemente porque por algún sitio hay que empezar, más guiada por el corazón y el instinto que por razones subjetivas, ya que son los lanzamientos de esos dos álbumes aquellos que seguí más de cerca, también los que acabé adquiriendo en físico. La discografía es tan extensa que te pide que te pierdas en ella olvidándote de la idiosincrasia habitual de disco/sello/año; el sonido es atemporal y un disco de 2001 podría parecer haber sido lanzado ayer, y viceversa.

A nivel personal, tengo pendiente el verles en directo, me encantaría. Pasaron por mi ciudad (Zaragoza) una fría noche de un frío lunes de enero, el año pasado, mientras yo cenaba un puré de verduras en casa. Me enteré al día siguiente. Diez horas de internet diarias repletas de eventos inútiles y de fotos que no me interesan, para no enterarme de que los malditos Wolf Eyes estarían tocando a 10 minutos de mi casa. Maldije todo lo maldecible, vive dios.